¡Cuidado! Las 5 reglas de oro para no arruinar tu día de piscina
5 reglas importantes cuando vas a la piscina
wilson perez
7/19/20231 min leer


1. No corras por el borde (ni hagas juegos bruscos) 🏃♂️🚫
Es el clásico consejo de salvavidas por una razón: el borde es una "pista de patinaje" constante. Según los expertos en seguridad acuática de HealthLinkBC, las caídas en superficies mojadas son la causa principal de fracturas y esguinces en estas zonas. Evita los empujones y las bromas pesadas para no terminar con un susto serio.
2. No ignores la ducha previa 🚿🧼
No es solo por educación; es pura química. Entrar sin ducharse introduce sudor, cremas y bacterias que reaccionan con el cloro. Como explican en Diva Piscinas, esta mezcla crea cloraminas, que son las verdaderas culpables de que los ojos se pongan rojos y la piel pique, además de restarle efectividad al desinfectante.
3. No te bañes si has tenido problemas digestivos recientemente 🤒🚫
Parece inofensivo, pero es una de las reglas de oro de la salud pública. Si has tenido diarrea o virus estomacales en las últimas dos semanas, no deberías entrar al agua. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), parásitos como el Cryptosporidium pueden sobrevivir días en agua con cloro y causar brotes masivos. Un solo "accidente" o una mala higiene personal puede contaminar toda la piscina y enfermar a otros nadadores.
4. No te lances "de cabeza" en zonas desconocidas 🏊♂️⚠️
Zambullirse sin conocer la profundidad es una de las mayores causas de lesiones medulares. Si quieres saltar, hazlo siempre de pie y verifica primero la profundidad. Active Lambeth recomienda que los nadadores inexpertos y niños permanezcan siempre en áreas donde hagan pie.
5. No orines en el agua (en serio, no lo hagas) 🤢💧
Existe el mito de que "el cloro lo mata todo", pero la realidad es que la urea de la orina neutraliza el cloro y genera ese fuerte "olor a piscina" (que en realidad es olor a suciedad). Mantener la higiene del agua es responsabilidad de todos para evitar infecciones comunes como la Escherichia coli o la otitis
